En la producción de productos de cuidado personal, los fabricantes difieren en su enfoque de la adición de éter de celulosa: algunos prefieren añadirlo al principio, mientras que otros lo añaden al final. Ambos métodos son viables y producen resultados de espesamiento similares, pero hay que tener en cuenta detalles operativos específicos.

Método 1: Añadir primero éter de celulosa
Con la misma fórmula
Ácido sulfónico
AES
Sosa cáustica (hidróxido sódico)
Éter de celulosa
300 g de agua
Procedimiento
En primer lugar, disuelve la sosa cáustica en agua: mezcla 20-30 g de agua con 0,65 g de sosa cáustica y remueve.
Añadir lentamente 1 g de éter de celulosa al agua. Precaución: Añadir gradualmente para evitar la formación de grumos.
Añadir la solución de sosa cáustica preparada.
Incorporar 5g de ácido sulfónico.
Añade 10g de AES.
Añadir 5 g de sal (cloruro sódico) o una solución salina preparada para acelerar la reacción.

Método 2: Añadir éter de celulosa en último lugar
Preparación: Mezclar 2 g de sal con 1 g de éter de celulosa en una proporción de 2:1 (ampliar utilizando un recipiente grande de plástico en la producción real).
Procedimiento
Añadir 0,65 g de sosa cáustica.
Añadir 5 g de ácido sulfónico.
Añade 10g de AES.
Incorporar lentamente la mezcla premezclada de sal y éter de celulosa.
Añadir los 3 g de sal restantes.
Nota: Ambos métodos requieren una cuidadosa atención a la velocidad y el orden de mezcla para garantizar una disolución y una eficacia de espesamiento óptimas.
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